Testament – The Brotherhood of the Snake (Nuclear Blast/USA 2017)

A vísperas de la visita de Testament a nuestro país revisamos su más reciente álbum y el cual están promocionando en esta gira en la cual tenemos la suerte de estar incluidos.

Este tercer álbum de la banda trae un concepto totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados. La banda dice que el álbum está inspirado por una reputada sociedad secreta del mismo nombre fundada por un extranjero draconiano atribuido a Ea. De acuerdo con dichos escritos, el hombre fue creado por Ea como la raza híbrida que conocemos como homo sapiens, para servir como esclavos a los minerales de la mina y el oro. La Hermandad de la Serpiente, o simplemente “La Hermandad”, se formó para iluminar a la humanidad en secreto, para desacreditar la mayoría de las costumbres de la religión, y en los últimos 2000 años, en particular el cristianismo. “La Hermandad” ha evolucionado a lo largo de los años para formar órdenes de ramificación como los Francmasones, los Rosacruces, los Caballeros Templarios y los Caballeros de Malta.

Pasando un poco del concepto del álbum, se puede decir que este reúne todo lo que se requiere de un clásico del thrash metal, sigue teniendo ese sonido característico de old school que se ha escuchado en otros álbumes de la banda pero con una evolución clara gracias a los aportes de Gene Hoglan y Steve Di Giorgio, sin desmerecer a los antiguos miembros, ellos le dan la frescura y el vigor necesario para seguir avanzando. Sin embargo, hay un mundo de diferencia entre la batería de “The Legacy” y “The New Order”, y lo que Gene Hoglan ha hecho durante el curso de estos dos últimos álbumes de Testament. Y aún más en Brotherhood en el cual Hoglan se luce.

Testament se adhieren a la fórmula que funciona y dar a los aficionados lo que quieren. Brotherhood no es diferente. La canción del título arranca las cosas con una declaración familiar de propósito: enérgico, con toda la fuerza del thrash característico de la banda, con la tremenda voz de Chuck Billy, con riffs potentísimos y con algunas de las progresiones más difíciles del álbum y alternancias más salvajes entre groove y thrash. The Pale King nos trae una batería magnifica que nos introduce una melodía que nos recuerda a The New Order y es uno de los temas que más engancha en el álbum y que ofrece más que sellos, fragmentos y velocidad a medida que la canción avanza. En Stronghold puedes sentir la rapidez en conjunto con el cambio de voces en el himno que hace que instantáneamente hagas fistbanging, un tema que no será el más fuerte en esta ocasión, pero si con una potente dosis de ritmos que te hará reconocer a la banda de inmediato tan solo por los hermosos riffs de Skolnick. En Seven Seals puedes sentir esas guitarras que pasean por toda la old school de lo que fue el thrash, pasando por Exodus, Death Angel , etc, pero vuelve siempre a Testament en sus raices, pudiendo escuchar que el pilar de lo que ha sido la banda sigue intacto. Born in a Rut canta a lo largo de los grooves basados que se sienten en Souls of Black. Este tema puede alejarse un poco de la brutalidad del thrash, pero eso no significa que Gene Hoglan no deje caer un redobles para golpear con el ritmo aplastante junto al bajo puntuado de Steve DiGiorgio. Alex Skolnick y Eric Peterson responden con un conjunto de riffs y una sección en solitario incluso más brillante. Centuries of Suffering es directamente de los días The Legacy, con algunas de las mismas progresiones de acordes junto a voz gutural de Chuck Billy. Sin embargo, hay un vestigio contemporáneo a la velocidad que sólo se intensifica cuando más avanza la canción. Al venir después de Born in a Rut te eleva de manera brutal y te hace dar cuenta de la versatilidad de este álbum que sin ser dramáticamente diferentes tienes una evolución natural de ritmos. Gene Hoglan se luce nuevamente en Neptune’s Spear, que hace combinación tan aaarrggg con las guitarras de Skolnick y Peterson siendo uno de los temas que más me gustaron de esta placa, este tema es tan astuto que cambia más adelante la dinámica por completo. Esto se convierte en uno de los atributos más potentes del álbum. Lo mismo ocurre con Black Jack y Canna-Business con diferentes velocidades. Entonces la descomposición masiva encajonada dentro de la ráfaga maníaca de “The Number Game” es una de las más grandes que jamás escucharás en este género. Conduce a un final espectacular donde Alex Skolnick y Eric Peterson marchan sus solos de la guitarra junto con la procesión de Gene Hoglan como preparada para una repetición de thrashing gloriosa, ametrallando los oidos de quien los escucha

“Brotherhood of the Snake” revisita el pasado de Testament, mientras que mueve a la banda a un plano completamente nuevo. Gran parte de esto tiene que ver con la destreza de DiGiorgio y Hoglan, mientras que debido a una gran parte de la composición tremenda. Este álbum es la sucesión natural que debía seguir a Darks Roots of Earth y ellos lo cumplen a cabalidad, siguiendo fuertes en sus raíces pero con un aire totalmente nuevo, siguiendo y subiendo, llenando las expectativas de quien lo escucha

Quedamos a la espera de escuchar algunos de estos temas en vivo este 24 de Agosto cuando tengamos la suerte de verlos junto a Nile en el Teatro Caupolican.

Por: Claudia Toro