Ancestral Dawn – Souldance (FC Metal/Perú 2017)

 

Es uno de los discos que me ha costado más masticar y digerir para emitir una opinión. Seguramente, escuchas una fusión muy bien amalgamada de “Speed, Folk y progresivo”, pero la unión de esos tres elementos, sumado a los sonidos ambientales, logran desprender de la música algo más que melodías. Existen muchos aspectos interesantes como lo que:  “emotiva, lo que produce atractivo y lo que transporta”.

Con todos elementos como referentes inicia “Soul dance”, la primera ópera metal peruana. “Endless Nightmare” es el portal que da entrada a este disco, con una mezcla de musicalización andina y tensión que evoca una pequeña “angustia” inicial.

“The Traveller” es la primera muestra de los temas que compondrán el disco. Es  veloz, directa y pujante, a su vez, tiene zigzagueantes momentos entre grandes destrezas de bajo –con mucho protagonismo- y notas sostenidas demasiado emotivas para nuestra época, dando cuenta que las composiciones no se basan sólo en velocidad, sino en “momentos ambientados”. También se presentan duetos entre Fabio Lione y Chilalo Segersbol.

“Enter The Shaman” es una pieza que posee arreglos inclinados al power metal orientado a l oque se conoce como “power ballad” con grandes momentos de velocidad y entusiasmo. Realmente se nota en los temas cuando hay un deseo poderoso por germinar temas “no efímeros” en el tiempo; de ello se encarga el teclado que, de forma virtuosa, despliega su melodía en virtud de llamar al oyente, fue algo realmente inesperado. Del mismo modo ocurre con la colaboración de Rick Altzi en la voz del personaje “Shaman Wayla Wisha”, que si bien nunca ha sido de mi agrado como cantante, rompe totalmente con ese prejuicio y provoca un perfecto complemento para Segersbol como -Bastian-.

Por otro lado, nos encontramos de frente con un tema que fue la carta de presentación de la banda y un single que simplemente se volvió un éxito, “Rise of the Ancestor” es tremendamente inquietante y vertiginoso. Hay tantos momentos que son difíciles de conceptuar y trasmitir. Su ritmo estrepitoso es meritorio de incentivo y atractivo. Velocidad, cambios de sonido, y la conjugación perfecta de las participaciones de Segersbol, Altzi y un poderoso hijo de la Tierra del dragón, Jonas Heidgert.

“Spiritual Flow” es el tema que deviene a “Rise of the Ancestor”, con tan solo 01:06” te trasporta a otro universo espiritual, como beber Ayahuasca. Es escuchar música desdoblándote a la vez, la suma ex potenciada de todos los sentidos conjugados.

“Leading to Nowhere” es la muestra trasversal del gusto de cualquier metalero, con un poderío sonoro cargado al Speed metal, con pausas melódicas que muestran toda la destreza de los cantantes Segerbol y Lione, además de los guturales fenomenales que se manifestar contra el protagonista guiados por Nathalie Markoch. ¿Habían escuchado teclados Speed Metal? ¿No? Este tema es una real locura en ello.

Y llegamos en la Ópera Metal a la pista que nombra al disco, “Souldance (Ayarachis)”, sin lugar a dudas estamos frente a una pista que es una completa obra maestra, la perfecta combinación de power/speed metal y música andina –autóctona-. Es como apreciar auditivamente un lado A y uno B de un disco en un mismo tema. La veloz melodía metalizada del inicio te estimula hasta no más poder y la voz del protagonista de la historia  te engancha con un dinamismo sonoro, donde Segersbol se roba la atención frente a un poderoso y siempre fornido vozarrón de Mark Boals. Con todo el despliegue musical al que estamos expuesto llega una breve pausa que te hace titubear entre un inesperado fin del tema  o QUÉ. Luego de unos segundos muy insignificantes comienza su lado “B”, una mezcla muy interesante de bases metal que acompañan a una extraordinaria demostración del manejo, perfección, creación andina y trasporte a otra dimensión musical. Para nosotros, que pertenecemos a un país latinoamericano estos sonidos son muy atractivos, deseosos de gozar con la escucha y con el cuerpo. Los breves instantes que podemos sentir la melodía nos hacen concluir que este tema lo podemos dividir imaginariamente en un lado Ha llamado “Souldance” y luego la etimología del segundo sonido nos trasportaría a ese lado “B” nombrado  “Ayarachis”, indiscutiblemente el tema más alto y evocador de la temática abordada en el disco, de los mejores temas metal fusión que se construyeron en esta década, y por cierto, también por sobre las anteriores.

“Whispers in the Grey” una tenue canción Power ballad, muy sensible y alusiva a los afectos. Por supuesto que siempre se hace notoria la participación de Amanda Somerville, siempre destellante en tono, timbre  e interpretación.

Y el tema que sucede a la romántica y delicada canción anterior fue muy esperado hasta su lanzamiento en el disco, desde que fue lanzado como single por youtube. Teniendo gran recepción de parte de los oyentes del metal y cobrando gran efervescencia en las redes sociales. La atronadora melodía que se funde en la velocidad del Speed Metal y la harmoniosa melodía Power Metal daban el tónico preciso y potente para esos 04:27 min de pura adrenalina. Además de el gran desarrollo que ha mostrado a lo largo del disco y en esta canción en sí, Ancestral Dawn cobra muchísimo poder con la colaboración de un apasionado y carismático Ralf Scheepers.

“The Eyes of the Universe” es el sonido del Power metal de antaño, potente directo y muy locuaz en su sonido. Una canción que “narra y habla” por sí misma, no hay mucho más que detallar, sino que reafirmar la extensa invitación a disfrutar de este gran disco hecho en Sudamérica con nada qué envidar a cualquier disco de bandas celebres e históricas del subgénero del metal. Cada composición aporta la dulce riqueza que significa la cultura indígena latinoamericana, en especial la peruana, y cómo los involucra mágicamente en un tránsito sonoro de descubrimiento y asombro.

Antes de cerrar este review, se debe destaca que esta versión del disco pertenece a la lanzada por el sello japonés Spiritual Beast,  la que comprende el tema adicional “    Covenant” un power metal bastante distorsionado en sus sonidos , improvisado y amalgamado entre diversos instrumentos que vertiginosamente se despliegan para dar término con broche de oro a este gran disco.