Bienvenidos a la casa de Megadeth

Muy puntual comenzaba la presentación de los norteamericanos en una nueva visita a nuestro país. Siempre se agradecen las visitas internacionales y Megadeth, hay que decirlo, es “sandía calada” en Chile. Leí muchos comentarios en los días previos al festival en redes sociales reclamando por la presencia de la banda en este festival, parecían ser muchos, pero al final se diluyeron frente a la gran convocatoria y respuesta del público en cada tema. 

El show comenzó casi calcado que varias visitas atrás, Hangar 18, Wake Up Dead y In My Darkest Hour. En respuesta el público hizo lo suyo, coreando, saltando y junto a ello los tradicionales moshpit que inundaron el sector cancha muy cerca del escenario.  Esa altura ya se había encendido la primera bengala de la noche que hizo que los guardias se convirtieran en improvisados bomberos tirando aguas desde botellas de medio litro desde una barricada construida en medio del sector cancha.

Luego con The Treat Is Real comenzaron a aparecer las animaciones en pantalla gigante con la historia que da sentido al album Dystopia y además otra bengala lo que da a entender el extasié que se vivía en ese momento en cancha. Luego vino un interludio con Ellefson para dar paso a la acelerada Poison Was The Cure que provocaría el caos en el público. 

A continuación otro clásico, Trust, la que fue cantada por el público durante largos pasajes, especialmente el coro, “God Help Me Please, On My Kness” se escuchó fuerte desde los asistentes. Otro momento para recordar fue Take no prisoners, donde también el mosh no descansó

Luego vendría el momento íntimo de la noche con A Tout Le Monde, por supuesto coreada y que dio tiempo para el relajo, seguida del tema Dystopia que fue recibida con calma supongo que por ser un tema más reciente de la banda. Además vendría una sorpresa del disco “Killing is my bussiness…”, el tema Mechanix para deleite de los fans más old school.

Ya llegando al final de la presentación lanzaron Symphony Of Destruction, Peace Sells y luego de un encore, Holy Wars. El público seguía con energía suficiente para estos clásicos y para una tercera y última bengala.

La presentación de Megadeth si bien fue correcta no me pareció su mejor presentación en nuestro país, si bien solo he visto a la banda dos veces, el show del 2014 en The Metal Fest me pareció más solido. No se, quizás algo en el aire me hizo verla y sentirla diferente en aquella ocasión, considerando que los setlist son casi iguales. Pero bueno, el público lo pasó bien y se fue feliz y eso es lo importante. Megadeth sigue siendo una banda importante y muy bien recibida en nuestro país y no creo que eso cambie.

Por: Francisco López Castro

Fotografías: Manu Head / www.hellnation.cl