AntonFest, por que 50 años no es nada.

Llegamos y Bonebreaker ya tenia a unos chascones vacilando. La voz de Tito Melin lanzaba guturales en pistas rápidas con una batería y bajos atrapantes. El primer show estaba lleno de energía. Afuera hacían unos 34 grados y dentro del Caupolican todos empezábamos a sudar; aun no llegaba el grueso del público. Como iban a sudar en el cumpleaños 50 de Antón Reisenegger y la junta de las dos bandas que lidera.

Bonebreaker cerró con aplausos y lanzando una baqueta. Cabrio comienza con un audiovisual y su famoso micrófono de calavera de macho coronado. Fotografías de curas e iglesias acompañaron la solidez de la banda. El humo y el enmascarado dispararon el show.  Los temas del disco nuevo movieron cabezas, cuerpos y polleras negras en un pequeño mosh.Electrozombies abren certeros su show gutural en el Antonfest. Cada vez llegaba más público, y en la “cancha” se veía menos piso. Los rápidos de ese trío bombardearon por media hora a los más ansiosos que gritaban eufóricos: “wena conshesumare”.

Aprovechamos de ir al baño mientras la banda siguiente prueba sonido y se ponen a punto. La cerveza siempre pone meona a la gente pero se agradece con este calor. Me parece que todas las bandas de este festival gustan al público. Ninguna ha dejado indiferente a los espectadores. Poema Arcanvs lo confirmó. El predominante rojo de las luces acompañó con fuerza visual la poderosa atmósfera  del cuarteto.

El publico eufórico ovacionando sus temas mas actuales y sin duda los clásicos como Iconoclast entre otros. Los cabros de  Recrucide aparecieron y el sonido de su primer tema pateo los oídos y siguió pateando con potencia durante su presentación. El publico efervescente daba vueltas y vueltas iniciando un brutal mosh al centro del caluroso Caupolican. Nuclear, levanto aun mas a todos los asistentes con sus riff enérgicos llenos de tharsh metal, Matías en voz nos transmitía moviéndose de un lado a otro sobre el escenario esa energía que le quita la calma a cualquiera.Nos tomamos un descanso y se da fin a lo que fue la primera tanda metalera de este día viernes, para dar pie a lo que a muchos nos convoca, el plato fuerte de la noche…

El público tenía un rango etario diverso, así que cuando salió Pentagram a escena hijos, padres, amigos quinceañeros y cincuentones disfrutaron del primer plato principal del festín de metal que devoraban. Anton, nos sorprendió tocando por primera vez en vivo Evil Incarnate, un tema proveniente de los demos en el ’85, que les voló el cráneo a todos los acérrimos seguidores de Pentagram.

En la segunda patita del cumpleañero, Criminal lanzaba un setlist directo a sacar la mejor de su historia. Y el público respondió como coreando el más agresivo de los feliz cumpleaños. 

Y sudaron, todos sudaron en el Antonfest y el calor infernal que desataron.